En el pasado torneo de iguala, pudimos ver como el coyote de Nájera intentó meterse en segunda, para agarrar premio. Aranda no lo dejó, pues venía de ganar el poderosísimo torneo de Tepoztlán categoría XX (estatal, claro), por lo que el maestro Nájera venía lleno de confianza y con todos los ánimos para "pegarle a los gordos" (dígase Garméndez) del torneo.
Después de ver frustrado su intento dijo: "Bueno, tendré que jugar en primera y ganarle a Juan Carlos González. Y yo que iba a jugar en segunda para no desprestigiarlo...". Y como no queriendo, se sentó tranquilamente a esperar a que le asignaran a su primera víctima. El turno le tocó a Paquito, morelense de 12 años.
Nájera pensó: "Por el hecho de ser morelense merece más respeto que cualquier otro aquí, pero aún así, no es rival para mí que acabo de derrotar a los más coyotes del estado en Tepoztlán". Así, comenzó la partida.
Pero al parecer, apenas estando en la apertura, algo ocurrió. El maestro Nájera empezó a sentir nostalgia por su estado, y lo primero que pensó fue: "¡Quiero comerme unos tacos! en este estado hay puras imitaciones (lo cual me consta, porque siempre que voy a Guerrero, me topo con taquerías que dicen: Tacos de Cuernavaca, Taquitos el Morelense, Tacos Morelenses II, etc), extraño la deliciosa comida de mi estado". Esta nostalgia, aunada a la deficiente preparación de aperturas de Nájera ("el medio juego es mi fuerte", dice), pronto lo introdujeron en una posición malísima. Al darse cuenta de esto, Nájera trató de complicar para componer su situación, y logró terminar en una posición perdida. Terminó perdiendo con un "chavito" que no le llega ni a la cintura, y cuyo rating no ha de pasar de los 1300. Lástima Nájera, tu verdadero nivel se impuso. Felicidades a Paquito por bajarle el autoestima.
En los comentarios finales a la partida, Nájera culpó de su derrota a que se encontraba en Iguala y no en Morelos, pues según él, estando en Morelos le puede ganar hasta a "Gasparob" y "Gasparin". "Si traen el Carlos Torre a Morelos, lo ganaré sin ningún problema" fueron sus últimas palabras.